viernes, 7 de mayo de 2010

Identidad docente

La aventura de ser maestro
Mi “aventura de ser maestro” ha significado para mí un medio de transformación constante, dado que al inicio aunque sabía y estaba seguro de dominar completamente los contenidos disciplinarios, de las materias a impartir, desconocía los medios de cómo comunicarlos, para que los alumnos se apropiaran más fácilmente, mis únicas herramientas eran las enseñanzas, que aplicaron mis maestros en la universidad, de las cuales retomaba las que a mi juicio percibía daban resultado para que el alumno aprendiera. Otras de las dificultades que experimenté fue el control de grupo, ya que sin tener experiencia del cómo los alumnos, percibían su estancia en la escuela a esa edad tan especial, pretendía que por el solo hecho de estar frente a ellos, quería que estuvieran totalmente atentos, cosa que no era posible provocando en mi angustia y desesperación. Afortunadamente, en la primera escuela que ingresé como docente es pequeña en cuanto al número de grupos y alumnos, y como está en una comunidad, y en ese entorno existe todavía, la concepción de valores de los alumnos. Por lo que aplicando algunas medidas, y estrategias para realizar cada clase, propiciando el diálogo, poco a poco, los alumnos iban tomando, responsabilidad, logrando con esto superar el problema de la mala atención e indisciplina, y reencauzar su actitud.
Por otro lado en este caminar, y resultado de las experiencias vividas tanto con los compañeros de trabajo, y alumnos y en el entender que cada alumno, de cada grupo es diferente, mencionar también que los cursos que he tomado para mejorar mi práctica docente, han forjado en mi el docente reflexivo, tolerante, comprometido con la tarea de educar, me han permitido transmitir los conocimientos cada vez con más seguridad y pertinencia para su desarrollo personal y humano. Además de interactuar con los alumnos retroalimentando, y descubriendo con esto sus dudas aciertos y errores. Y aceptando con humildad mis alcances y limitaciones.
Cabe aclarar también que la incursión de estos nuevos planes y programas de estudios en nuestro nivel, requiere gran compromiso en la preparación personal didáctica y tecnológicamente hablando, por lo que estoy decidido a iniciar esta aventura de nuevos conocimientos con la idea firme de lograr la transformación e innovación de mi práctica docente, en beneficio de esta juventud cambiante de nuestros días.

Saludos compañeros






Entre la docencia y mi profesión

Víctor Manuel Ozuna Arguello

Inicie como docente en la escuela preparatoria Aymer Coutiño Gordillo, de Soyatitán Chiapas, con régimen subsidiada, impartiendo las materias de física, dibujo y matemáticas, en el año de 1999. Posteriormente ingresé como docente de base con 3 horas, en el año 2000; y al siguiente año ingresé a la escuela preparatoria del estado turno matutino de San Cristóbal de las Casas con 10 horas de capacitación para el trabajo, actualmente comparto dos centros de trabajo, tengo 9 años de experiencia en el nivel medio superior, terminé la carrera de ingeniería eléctrica, en el Instituto Tecnológico Regional de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas de 1993 a 1998.

La escuela preparatoria Aymer Coutiño Gordillo, funcionaba con presupuesto sustentado por los habitantes de la comunidad, entonces el ingreso para los docentes era incierto dado que la escuela no era oficial, pasaron varios docentes en este perfil, transcurría el año 1999, y había terminado la carrera, por lo que después de realizar mi servicio social, en esa misma institución años atrás fui invitado para colaborar como docente, sin ingresos, nada más para que la escuela tuviera su registro y no la cerraran. Así me permanecí por espacio de dos años, hasta la oficialización de la escuela en el año 2000.
Al terminar la carrera tenía dos aspiraciones en la campo laboral ser docente, o ingresar a las centrales generadoras de electricidad lo que se diera primero; en mi apreciación agradezco a la vida haberme dado la oportunidad de ser docente primero, dado que las materias que imparto tienen mucha relación con mi profesión, y los contenidos disciplinarios que contienen los programas, me son altamente familiares, en este caminar siento que me he ganado el respeto de los jóvenes alumnos por las distintas generaciones, he compartido con humildad todo mis conocimientos, me califico como un docente honesto, amigo, comprometido con mi trabajo, y trato de propiciar esto mismo a mis alumnos, he aprendido mucho de los jóvenes y del nivel, dentro del mismo he tomado cursos que me han servido además de mejorar mi práctica, para el desarrollo personal y humano.
En general puedo decir que mi incursión como docente y en el nivel ha significado para mí el medio apropiado para la superación personal y económica ya que con mis ingresos sostengo a mi familia, y con ellos compartimos también todos los logros académicos que por el caminar en el desarrollo de mi práctica voy obteniendo.

Saludos a todos.

Profr. Víctor Manuel

1 comentario:

  1. Buenas noches tocayo:
    Recientemente al conversar con un profesor me menciona que los alumnos de las comunidades valoraban mas las cosas que los de la ciudad, y en cierta forma tiene mucha razón, en algo que coincidimos es la gran fortuna de haber iniciado nuestra labor docente en zonas marginales, ya que un servidor adquirió una gran enseñanza del modo de ser de la gente de comunidad; que un maestro no es aquel que viste bien o hace alarde de mucho conocimiento, sino aquel ser digno y capaz de dar algo valioso a los jóvenes que es su enseñanza y sembrar en los jóvenes una mentalidad de superación y bienestar de su entorno. El sufrir carencias y ver la forma de ser de la gente me ayudo a reafirmar los valores como: el respeto, la solidaridad, la responsabilidad y algo primordial la sencillez, hoy que tengo mi centro de adscripción mas cerca de mi familia valoramos mas nuestra profesión docente.
    Saludos.
    Victor Padilla

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